La Fiesta del Fuego, la fiesta popular de la danza y el folclor de Santiago de Cuba, recibió al Carnaval de Barranquilla, patrimonio inmaterial de la humanidad, reconociéndose como hermanos caribeños
La Habana, Cuba, 10 de julio de 2025. Del 3 al 9 de julio se llevó a cabo en la ciudad de Santiago de Cuba, el Festival del Caribe, o Fiesta del Fuego, la máxima expresión popular del oriente cubano, definida como la fiesta de la cultura y de las raíces más auténticas de la espiritualidad entre los pueblos de Cuba y del Caribe.
En el marco de ese certamen se llevó a cabo una importante actividad de la Estrategia de Diplomacia Cultural de Colombia, con la presentación de una de las muestras más representativas del Carnaval de Barranquilla, la premiada agrupación Palma Africana, dirigida por la maestra Carmen Meléndez.
El grupo Palma Africana comprobó que el Carnaval de Barranquilla y la Fiesta del Caribe comparten espíritu caribeño, lenguajes escénicos y vocación integradora; que las dos fiestas articulan desfiles, comparsas, máscaras y ritos colectivos. Carmen y su grupo, amalgamados con el pueblo santiaguero, enseñaron que las similitudes son notables en el mestizaje afroamericano, indígena y europeo a través de tambores, cumbia, son y danzas, y que los artistas populares son los portadores de la tradición comunitaria, logrando que no solo sea un espectáculo turístico, sino un espacio de salvaguardia y transmisión intergeneracional.
La agrupación realizó cinco grandes presentaciones de sus estampas folclóricas en diferentes escenarios. Se resalta la del principal desfile, denominado de la Serpiente, donde miles de personas, abarrotadas en los andenes de las principales calles de Santiago, disfrutaron del esplendor de Palma Africana en medio de comparsas del sincretismo religioso del pueblo cubano. También se debe mencionar la conferencia magistral de la maestra Meléndez en el coloquio académico del festival, donde el público se puso de pie para aplaudir su hondo mensaje de fuerza cultural ancestral y popular.
Con todo lo anterior, este proyecto cumplió sus tres objetivos específicos: visibilizar y compartir las expresiones artísticas del Carnaval de Barranquilla, fomentar el intercambio de saberes y experiencias entre portadores de tradición, gestores culturales y artistas, y promover la integración regional del Gran Caribe.
La delegación artística estuvo acompañada por la Embajada de Colombia, representada por el Consejero de Relaciones Exteriores, Mario Fidel Rodríguez, quien, en calidad de Encargado de Negocios, tuvo la oportunidad de manifestar el interés permanente e incansable de esta misión diplomática por robustecer la relación con un país que ha sido solidario con Colombia en su anhelo de alcanzar la paz.
Este evento no fue solo un acto cultural: fue un testimonio vivo de la Colombia diversa, resiliente y comprometida con su gente, su región caribeña y el mundo, y de la solidaridad con Cuba.